Hoy en día pocos son los que pueden presumir de no haber pirateado en su vida. No es algo del que uno deba sentirse orgulloso, pero tampoco es para cumplir penitencia por ello.
La música es arte (aunque no toda...) y como tal debe llegar a la mayor cantidad de gente posible. Los precios que se manejan en la industria actual, se alejan mucho de los presupuestos de las personas corrientes, que viven con un sueldo limitado y escaso.
La opción es Internet y a través de la solidaridad de otros usuarios intercambiar discos, canciones, libros, películas y todo lo que pueda entrar en un ordenador.
Ante esta amenaza los miembros de nuestra querida y respetada SGAE, propone una campaña de concienciación social para hacer que la gente vea que todo esto no hace sino dañar a los artistas y por tanto a la música.
Para evitarlo crean el canon (que TÚ estas pagando...si, si TÚ) y de cada cd virgen, o DVD o grabadora... una parte se dedica a que ellos puedan salvaguardar el destino de la música... en fin, cuando pienso en ellos me apetece piratear más!!
Pero, no lo hago. El tema del pirateo es muy sencillo. Un disco no sólo es una caja con un plástico brillante circular dentro. Puede ser múcho más.
Grupos como Pearl Jam, crearon desde Vitalogy un nuevo concepto, y piratear su disco te haría perderte la caja que es en si misma una obra de arte.
El momento de abrir el envoltorio para abrir tu nuevo cd, meterlo en la cadena, pulsar el play, y escuchar a la vez que hojeas el libreto, con las fotos,las letras, los agradecimientos, los músicos que participan y un largo etcétera, NUNCA será sustituido por la frialdad de un archivo mp3. Un disco es algo físico que tocas y con lo que te relacionas.
Piratear es una decisión personal, y al final es compartir con alguien lo que tú tienes.
Yo pirateo cuando siento curiosidad por un disco, pero al final, lo que me gusta me lo compro.
Hagas lo que hagas no dejes que nadie decida por ti que música escuchas y como la escuchas.

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